Amanecemos en la ciudad más antigua de Canadá. Su centro histórico amurallado (única ciudad en América del Norte) ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 85. Además de ello, podrás ver el Citadelle du Quebec, la construcción militar más antigua de Canadá, subir al Observatoire de la capitale para tener una perspectiva 360º de la ciudad a 200 metros de altura, o encandilarte con Le Petit Champlain, el barrio más bonito de Quebec. Para la hora del almuerzo, no os podéis perder el plato típico de la región, Le Poutine, compuesto por patatas fritas, salsa de carne y trozos de queso, con los acompañantes extra que cada uno le quisiera añadir.
Visitas que podéis realizar: Los campos de batalla, el cabo diamante, el jardín de Juana de Arco, la Grande Allee, el parlamento de la provincia de Quebec, la ciudad amurallada, la puerta San Luis, la Plaza de Armas, el área del Chateau Frontenac, el Hotel de Ville, el puerto viejo y la Plaza Real.